Ardió Notre Dame y llora el mundo

La Catedral de Notre Dame de París, considerada el corazón de la historia del país, fue devorada por un incendio que provocó el derrumbe de la aguja que coronaba su torre principal, destruyó una gran parte de su techo y causó daños inconmensurables en el patrimonio histórico y religioso atesorado en ese edificio de ocho siglos de antigüedad.

La corona de espinas y la túnica de San Luis, piezas clave del llamado tesoro de Notre Dame, fueron salvadas durante el incendio. Otros relicarios de gran valor, como el fragmento de la Cruz del Calvario y uno de los clavos que sirvieron para fijar a Cristo, también escaparon a las llamas. El tesoro fue trasladado al Ayuntamiento de París, situado cerca de Notre Dame, y tendría que ser transportado al Museo del Louvre.

Poco antes de las 10.00, el incendio que destruyó gran parte de la catedral Notre Dame de París estaba totalmente “apagado”. El Gobierno francés dice que el origen del incendio “no es criminal” y que se desconoce “cómo resistirá la estructura” del templo. La Fiscalía de París ha abierto una investigación por destrucción involuntaria.