Avellaneda:
¡Inadmisible! Restituyen a una nena de 10 años a su violador

Fue abusada por su padrastro durante 2 años. Sin embargo el miedo la había hecho callar, hasta que no pudo más y se lo confesó a su hermana mayor. Desde ese momento, rescatar a la niña de las garras de su violador se convirtió en un peregrinaje por distintos organismos, con el nefasto resultado de tener que restituir a la menor a su hogar, donde convive con su violador (padrastro) y su madre, la cual sería cómplice.

El DINAF Avellaneda le ordenó restituir la nena a su mamá. “Primero me dijeron que iba a ser una visita nada más pero el viernes no me dejaron verla más. Después de que les conté que la nena me confesó que la madre sabía y todo, hacen esto. Es inaceptable. No sé qué está pasando con mi hermana ahora”, cuenta Soledad Villalba, hermana mayor de la niña.

“Mi hermana no está segura en ese lugar”.
“Cuando vino a mi casa se puso a llorar y me dijo que tenía un fuerte dolor y no podía hacer pis. Noté que algo no estaba bien y la llevé al Hospital Fiorito, en Avellaneda. Los médicos que la revisaron se dieron cuenta al instante: la nena tenía claros signos de abuso sexual”.

“Les conté a la policía que yo solo la veía los fines de semana y que vivía con la mamá y el padrastro. Mientras quedó internada en el Fiorito, fui a la Comisaría de la Mujer a hacer la denuncia. Ahí me dieron una constancia para que la nena se quede conmigo durante dos días. Los médicos ordenaron una serie de estudios y tratamiento para hacer además del kit que te dan cuando hay un caso de violación”, precisó.

Soledad fue luego a la Dirección General de Niñez, Adolescencia y Familia (DINAF), de Avellaneda, para contar el caso de su hermana. En esa Dirección le dieron una tenencia provisoria y le dijeron que hasta que la causa no se esclarezca, su hermana se iba a quedar con ella.

“Fuimos a la psicóloga del hospital, íbamos tres veces por semana porque tenía que hacer tratamiento por las lesiones que tenía. Hubo noches que no podía dormir del dolor. Mientras tanto, estaba conmigo. Hace dos semanas, me confesó que el responsable de los abusos era su padrastro, que fueron desde que el hombre había iniciado la relación con su madre (más de 2 años) y que ésta lo sabía.

“Le decían que si hablaba el padrastro iba a ir preso y ella a vivir con otra familia. La aterraban para que no hable”, dijo Soledad.

La causa quedó en manos de la UFI N°2 a cargo de Mario Prieto pero avanzó poco y nada. Le habían prometido que en los próximos días iban a llamarla a citar para hacerle a la nena una Cámara Gesell pero con la feria judicial no hubo más novedades.

Soledad pide que su hermana vuelva a vivir con ella porque no confía en su madre. “Quiero que esté conmigo y que los que le hicieron esto paguen”, sostuvo.