Ciudad califal en España y parque nacional de Colombia son Patrimonio de la Humanidad

 

Serranía de Chiribiquete., Colombia.

La ciudad española data de 936. Y el parque de Colombia tiene una extensión de 2,7 millones de hectáreas. Durante décadas, la guerra opacó los tesoros del lugar.

La ciudad califal de Medina Azahara, cerca de Córdoba, una de las joyas que dejó en España el largo periodo de dominación musulmana en la península Ibérica; y el Parque Nacional de Chiribiquete, en las selvas del sureste de Colombia, fueron declarados este domingo Patrimonio de la Humanidad.

“La Ciudad califal de Medina Azahara, #España, acaba de ser inscrita en la lista del #PatrimonioMundial de la @UNESCO_es”, escribió en Twitter la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, horas antes de anunciar la “nueva inscripción en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO, Parque Nacional de Chiribiquete”, también conocido como la Maloca de Jaguar.

Medina Azahara (en árabe madinat al zahra, “la ciudad brillante”) es, junto con la Alhambra de Granada, la Mezquita de Córdoba y la Giralda de Sevilla, una de las joyas que dejó en España la dominación musulmana de la península Ibérica, entre los siglos VIII y XV.

La ciudad fue edificada a partir del año 936, siete años después de que el emir Abderramán III se autoproclamara califa en los territorios bajo control musulmán en la península Ibérica.

La leyenda afirma que Abderramán la edificó en honor a su mujer favorita, Azahara.

Pero los estudios históricos más recientes apuntan a motivos puramente políticos: demostrar su poderío frente al califato instalado entonces en Bagdad por la dinastía abasí, que a mitad del siglo VIII habían masacrado a sus antepasados, los califas omeyas de Damasco.

Sin embargo, Medina Azahara no funcionó más que 70 años, ya que se vio destruida por las guerras que sucedieron a la caída del califato de Córdoba en el año 1031.

Con una extensión de 2,7 millones de hectáreas que abarcan cinco municipios amazónicos en las regiones del Guaviare y Caquetá, el mayor parque natural de Colombia conserva una de las principales diversidades biológicas del planeta y lugares sagrados para las poblaciones indígenas.

El territorio, que es considerado área protegida desde 1989, se ampliará en 1,5 millones de hectáreas este lunes, informó la presidencia.

Durante décadas, la guerra opacó los tesoros del parque.

Manama, AFP-NA.