Tras innumerables quejas de vecinos, la municipalidad de Avellaneda clausuró nuevamente la cervecería “Harlem”, ubicado en Palaá y Beruti de Avellaneda. Sin embargo, las fajas fueron quitadas del frente, como una muestra del poco respeto que estos comerciantes le tienen a los vecinos y a las autoridades.

En Septiembre del año pasado, este lugar fue clausurado por ruidos molestos, ya que es una disco a cielo abierto que funciona en una terraza, por lo que el altísimo nivel de sonido y la gran cantidad de personas que confluyen en el lugar, hace que los ruidos se escuchen desde varias cuadras a la redonda.

A lo alto del local puede verse la terraza de la cervecería donde funciona una disco a cielo abierto que fue clausurada.

Este sábado el local fue nuevamente clausurado por “exceso de personas en la terraza (había más de 200), permanencia de menores y descontrol general, especialmente en el sonido. Algo sumamente molesto para los vecinos, pero también peligroso para los asistentes, ya que el estudio de factibilidad del piso de la terraza realizado por Defensa Civil de la comuna, recomendó no más de 20 personas en el lugar.

La Avenida Palaá totalmente renovada “para fortalecer el comercio local”

Es realmente lamentable el comportamiento de estos comerciantes que en lugar de contribuir al progreso de la ciudad, destruyen el avance de lo que podría ser un paseo gastronómico como lo denominó el intendente Ferraresi cuando visitó en Diciembre último la renovada Avenida Palaá, donde la comuna puso en valor el paseo “a partir de una intervención urbana que busca mejorar la visualización de los comercios, reordenar el tránsito vehicular, brindar más comodidades a los vecinos de la ciudad y promover el consumo local”. Todo esto a través de un programa titulado: “Quedáte en Avellaneda”

Pero parece que nada de ésto es suficiente para algunos comerciantes que, por su desmedida voracidad comercial, ponen en peligro a sus asistentes, vulneran los derechos de los vecinos y desacreditan el trabajo de los comercios vecinos, que sí respetan las ordenanzas vigentes.
Más bien parecen decir “Andáte de Avellaneda”.