Diario La Calle se suma a la campaña #MenosRuidoMasLuces

Diario La Calle de Avellaneda al conmemorar el 73º aniversario de su fundación, ha dispuesto celebrar la fecha adhiriendo a la campaña impulsada por el grupo TGD Padres TEA (Trastorno del Espectro Autista) Avellaneda #MenosRuidoMasLuces con el fin de que la ciudadanía asuma el compromiso de no utilizar la pirotecnia en las próximas fiestas.

¿Y si esta vez lo hacemos de verdad? ¿Y si esta vez nos ponemos en el lugar del otro? ¿Y si esta vez cumplimos con la Ordenanza municipal que prohibe el uso de pirotecnia en todo el distrito de Avellaneda?

LaOdenanza municipal Nº 27773 dictada el 13 de Julio de 2017 establece la prohibición del uso de pirotecnia en la Ciudad, dados los efectos nocivos que la pirotecnia genera en personas con TEA, quienes muchas veces padecen de hiperacusia o hipersensibilidad auditiva.  Prohibiendo en el ámbito del Partido de Avellaneda, la tenencia, fabricación, comercialización, depósito y venta al público, mayorista o minorista y el uso particular de todo elemento de pirotecnia y cohetería. (Dicha prohibición se debe a los diversos tipos de accidentes ocurridos a base de la pirotecnia y en especial a modo de protección de las personas que padecen T.E.A Trastornos del Espectro Autista. Proyecto presentado por el Observatorio Social junto a las organizaciones de padres de Avellaneda.

Dicha ordenanza fue impulsada por la presidenta de el Observatorio Social de Políticas Públicas de Avellaneda, la diputada nacional Magdalena Sierra y a partir del trabajo conjunto de los padres de niños y niñas con TEA, dado los efectos nocivos que la pirotecnia genera en ellos.

Asimismo estas iniciativas forman parte de una batería más amplia de acciones, como las funciones de cine adaptado para niños y niñas con TEA en el Cine Municipal Wilde, o las jornadas de formación y capacitación vinculadas a la temática.

Pero el impacto nocivo de la pirotecnia no se limita a las personas con la condición del espectro autista.
También lo sufren las personas enfermas, especialmente las hospitalizadas en los tantos hospitales del distrito.
Los ancianos de los geriátricos o en sus hogares.
Y las mascotas, especialmente los perros que huyen despavoridos ante las explosiones.

¿Y si esta vez entendemos?