Con el objetivo de depurar el padrón de beneficiarios y detectar posibles fraudes, el Gobierno se apresta en los próximos días a digitalizar los registros de las pensiones por invalidez. 

Después de hacer un recorte compulsivo e inconsulto en la nómina de pensionados en 2017, ahora se propone el camino inverso: que sean los beneficiarios los que revaliden su pensión mediante un trámite online que le permita al Estado actualizar y controlar la información.

Hasta ahora, se otorgaban mediante la presentación de un certificado médico y son de forma vitalicia.

La Agencia Nacional de Discapacidad emitió el viernes pasado una resolución para crear un nuevo Formulario Certificado Médico Oficial (CMO) dentro del Sistema de Gestión Documental Electrónica (GDE). Ahora trabaja en la redacción de una nueva normativa para obligar a los beneficiarios a que actualicen su certificado médico y que registren su situación en el sistema online.

Los beneficiarios de la asistencia ya no podrán presentar su certificado médico obligatorio firmado por cualquier profesional. Deberán ahora acercarse a un hospital público, donde sus datos serán cargados mediante un “trámite a distancia”, el mecanismo creado para informatizar los procedimientos en el Estado.