El sacerdote de Dock Sud denunciado por abuso sexual fue apartado de sus funciones para ser sometido a una “investigación canónica”

Se trata del sacerdote Higinio Grau del colegio Sagrado Corazón de Dock Sud, quien fuera denunciado por la madre de una adolescente por acoso y abuso sexual. La causa está radicada en la UFI 2 Descentralizada de Avellaneda. Hay varios testimonios de alumnas y alumnos del colegio, que coinciden con el relato de la víctima denunciante, pero hasta el momento se desconoce si hubo denuncia formal.

Higinio Grau, acusado de acoso y abuso sexual a menores

El representante legal de la congregación Hijos del Sagrado Corazón a la que pertenece Grau, Gabriel Ardiles, dijo que “Se ha formado una comisión investigadora para analizar la situación del sacerdote y  hasta tanto no haya una resolución, se lo ha apartado de sus funciones sacerdotales”.

Según trascendió, la adolescente fue entrevistada por las autoridades judiciales y en los próximos días declarará en Cámara Gesell por su condición de menor de edad. Apenas ocurrido el hecho, la joven le relató a su madre que el cura “le tocó las piernas y las manos, la agarró del cuello y le refirió que era linda y que la próxima vez que concurriera a confesar iba a cerrar las puertas y ventanas e iban a estar solos”.

Según publica diario Popular, fuentes de la congregación confirmaron que el cura trabajaba en “al menos otros dos colegios”, aunque no quisieron identificar cuáles.

¿Cómo sigue?
El sacerdote acusado fue apartado del cargo que ejercía en ese colegio, pero nada se sabe si también fue apartado de los otros colegios, y aquí se repite la historia de los curas pedófilos: los sacan del lugar donde le descubrieron sus maniobras de abuso y lo destinan a otros colegios, a otra provincia, a algún claustro religioso, pero no es condenado por su acción delictiva por la justicia ordinaria, como a cualquier delincuente. Tampoco se sabe acerca de los cómplices de dicho colegio, porque si ejercían la supervisión del alumnado como debe ser en toda institución educativa, hay alguien que miró para el costado.

Caso Próvolo
El caso más reciente y que conmovió a la sociedad, fue el del instituto de niños sordos Próvolo. El cura Nicolás Corradi había sido acusado por violaciones en Italia y cuando no pudieron ocultar más esa situación debido a las innumerables denuncias, lo trasladan a La Plata. Allí se repite la historia y nuevamente lo apartan de la institución, pero no va preso, sino que lo destinan a Mendoza donde sigue teniendo contacto con niños. Por fin, tras dos años de investigación y a los 82 años, cansado ya de cometer vejaciones a los niños, Nicolás Corradi está preso.

No esperemos que la Justicia Divina condene a un pederasta y se lo someta solamente a una “investigación canónica”, porque ya sabemos el resultado. De comprobarse el delito, es la Justicia penal quien tendrá que juzgarlo y condenarlo.

marta portilla/diario La Calle