Fabiola Yañez, esposa del candidato a la presidencia Alberto Fernández, visitó el comedor Abuela Elvira de Avellaneda

por Marta Portilla/diario La Calle
Fabiola Yañez es periodista, es actriz, es la esposa del candidato a la presidencia por el Frente de Todos y puede ser la futura Primera Dama de Nuestro país. Sin embargo llegó al centro cultural educativo comedor Abuela Elvira -ubicado en uno de los barrios más humildes de Avellaneda- despojada de todo protocolo y sin previos anuncios mediáticos.

 

Acompañaban su silenciosa recorrida por distintas instituciones, la presidenta de la Fundación Papa Francisco, Liliana Sanucci y el periodista Justo Lamas, todos con la misma misión: trabajar para los más humildes.

En el comedor Abuela Elvira, su referente Verónica Juárez, junto a sus colaboradoras y a los chicos y chicas que asisten diariamente no sólo para acceder a una comida o merienda digna, sino también para educarse en valores, divertirse con sanos esparcimientos y recibir todo lo que ayude a paliar la grave situación económica que atraviesan en sus hogares, recibieron a los visitantes con la alegría traducida en abrazos, fotos e infinitas gracias.

“Para mí es una alegría estar acá, poder conocerlos y especialmente saber del trabajo que acá se hace”, señaló Yañez, mientras todos -grandes y chicos- querían saludarla y tener su recuerdo en una foto.

“Yo no sabía que vendría, porque le escribí para que nos visitara al enterarme que estuvo en un merendero hace poco. Le mandé un mensajito donde le decía que nuestro sueño era que viniera a visitar a Abuela Elvira, este lugar que venimos construyendo con mucho esfuerzo, porque yo la admiro muchísimo como ser humano, porque ella nunca muestra lo que hace, pero nosotros sabemos que está haciendo un trabajo social muy importante y tenemos la esperanza de que en su rol de primera dama va a ser el nexo entre los pobres -que somos nosotros- y el gobierno”, expresó Verónica Juárez.

Las donaciones -zapatilla, remeras y alimentos- se abrieron cuando ya no estaban las visitas. En el aire quedaron flotando las palabras de aliento, el interés por el otro y los abrazos del alma. Y ahí los chicos entendieron, sin que nadie se lo explique, el lema de la Fundación Papa Francisco: “Tendiendo Puentes. Derribando Muros”