Vicky y Miriam son maestras de una escuela de Lujan de Cuyo, Mendoza.
Uno se preguntaría por qué están sonriendo si para llegar o salir de la escuela deben meterse en el agua y el barro, mojarse, pasar frío, pisar nieve…
Y es que esa sonrisa encierra el verdadero secreto de la pasión de enseñar, de ser “esclavas” de una vocación que va más allá de los inconvenientes climáticos, más allá de los problemas económicos y mucho más allá de su propia salud y comodidad, porque son MAESTRAS que dejarán profundas huellas en la vida de sus alumnos.
En ellas, simbolizamos el Día del Maestro y agradecemos su amor y valentía para desarrollar su labor.