… que sin duda algunos funcionarios del área que tienen la responsabilidad de construir  reductores de velocidad, comunmente llamados «lomos de burro», no han considerado que no deben ser unas montañas impasables, sino tener la inclinación adecuada para que un automóvil o cualquier otro rodado los pase suavemente y no a los saltos, como ocurre con los últimos construidos. Ya ha habido rotura de tren delantero, caños de escape y otros deterioros.
… que hay que ser mal pensados de que han sido construidos de esa forma tan abrupta, por sugerencia de vecinos de edificios, talleres, etc, para que nadie pase, como sucede en la calle Brandsen desde Italia hasta Arenales. Esto es sólo un ejemplo de otros de similar imprudencia.
… que un tema de preocupación vecinal de los residentes en edificios en propiedad horizontal, es que carecen de rampas internas para discapacitados, en especial donde en la entrada hay varias escaleras. Es de esperar que ediles y funcionarios “se pongan las pilas”.
… que si bien la campaña tiene a atrapada a la mayoría de los políticos, sería de beneficio para su proyección que se detuvieran a ver muchos problemas que tienen los convecinos, no sólo en seguridad, sino que hay variedades como escapes libres, estacionamiento en doble fila en colegios,  etc.