Jesica Lorena Pla. De una casilla de madera en Burzaco, a las más prestigiosas universidades del mundo

Jesica Lorena Pla, 36 años, es Licenciada en Sociología en la UBA, Doctora en Ciencias Sociales, investigadora del CONICET, autora del libro “Condiciones objetivas y esperanzas subjetivas”, miembro permanente del proyecto INCASI (International Network for Comparative Analysis of Social Inequalities) y profesora invitada en universidades extranjeras.
Nació pobre y fue a la universidad.


Y por si fueran pocos los títulos honoríficos, es nieta de Norma Pla, la histórica militante por los derechos de los jubilados, quien en la década del 90 fue encarcelada, procesada y perseguida hasta su muerte. Hoy su nieta, una brillante profesional nacida en un hogar humilde, desmiente enfáticamente la teoría de que “nadie que nace en la pobreza llega a la universidad”.

Sus orígenes
“Hasta los cinco años viví en una casilla de madera (al fondo de la casa de mi abuela, Norma Pla). Mi viejo y mi tío tenían el taller de herrería en el fondo (más al fondo aún) que aún existe, con algunas remodelaciones . Mi papá, cuando éramos chiquitos tenía dos trabajos: en la fábrica y en un taller luego de la fabrica “para aprender un oficio” –o sea, se esforzaba bastante. Mi mamá trabaja desde los 13 años en casas de familia (a esa edad tuvo que dejar la escuela), hoy está haciendo el secundario con el plan FINES, -o sea que también se esfuerza bastante-“. 

Su carrera
“La carrera la hice con mucho esfuerzo paralelo, yendo en bicicleta hasta la estación de tren para ahorrar y colándome en el tren Roca ramal Burzaco – Constitución. Después hice un doctorado, porque un gobierno –Néstor primero, Cristina después- apostó a mi formación. Pero pienso que mi logro individual es el resultado de un esfuerzo colectivo. Llegar a dar clases en las universidades más prestigiosas del mundo, me hace valorar el esfuerzo que todos pusieron para cumplir mis metas”.
Dictó un curso sobre “Estratificación, movilidad y desigualdad a lo largo de la historia de Argentina”, del programa de Maestría en Sociología de la Universidad Friedrich-Schiller de Jena, Alemania.

También resonó su voz en la Middlesex University Londres, la Universidad Complutense de Madrid y la Universidad de Sevilla,
en el marco de proyectos sobre desigualdad social.

Es Miembro Permanente del proyecto INCASI (International Network for Comparative Analysis of Social Inequalities) “Tendencias mundiales en las desigualdades sociales en Europa y América Latina y exploración de formas innovadoras para reducirlas a través de la vida, la investigación de trayectorias laborales y educativas para enfrentar la incertidumbre”, del Marie Skłodowska-Curie Actions (MSCA), quien permite a las organizaciones centradas en la investigación (universidades, centros de investigación y empresas) albergar investigadores extranjeros talentosos y crear alianzas estratégicas con instituciones líderes en todo el mundo.

“Estos proyectos los paga la UNION EUROPERA para hacer comparaciones Latinoamerica – Europa buscando tener incidencia en las politicas; esa Europa donde tanto les gusta mirarse y que sin embargo acá nos están vaciando de políticas públicas especialmente educativas, donde se pretende cerrar universidades”.

La abuela, su paradigma
“Crecí escuchando amenazas por teléfono, siendo retirada antes del colegio por una familia asustada, pasando navidades tristes porque la abuela había prometido ir a colgarse a Tribunales. Todo esto me enseñó muy bien de qué lado estar.

Su primer libro

“Condiciones Objetivas, Esperanzas Subjetivas (Editorial Autores de Argentina) es una investigación sociológica que entrelaza análisis de datos secundarios e historias de vida, donde se analizan las trayectorias de clase durante los últimos 20 años en la región metropolitana de la Ciudad de Buenos Aires, para comprender las condiciones sociales del comienzo del siglo XXI, el rol del Estado como motor de las oportunidades de las personas, y el modo en el cual esas condiciones impactan en la subjetividad para pensar el presente individual y planear el futuro colectivo”.

¿Los pobres, van a la universidad?

“No me gusta el cuento de “eramos tan pobres”. Cuento mi historia para visibilizar: los pobres vamos a la Universidad –pocos, pero vamos, o al menos lo intentamos- y sobre todo, tenemos el derecho a hacerlo. La Gobernadora sabe todo esto, sabe de historias como las mías, sabe de derechos sociales ganados en nuestras luchas, sabe de logros individuales que son resultado de esfuerzos colectivos, y es exactamente todo eso lo que le molesta”. 

Su familia
Comparte su pasión por hurgar en las sociedades humanas con su esposo Emilio Jorge Ayos -destacado sociólogo- y juntos persiguen el sueño de un país mejor para sus dos pequeñas hijas.

Marta Portilla para diario La Calle