El juez federal Luis Armella y el juez de Avellaneda Luis Carzoglio tendrán a su cargo la causa que involucra a los Moyano

La causa es del año 2012, y podría probar los vínculos entre la barra de Independiente y el Sindicato de Camioneros de los Moyano,  a raíz de una denuncia de Florencia Arietto.

Luis Armella, juez federal

Antes de desprenderse del caso y darle competencia al juez federal Luis Armella por el lavado de dinero, y al juez de Avellaneda Luis Carzoglio por el resto de los delitos, el juez de Lomas de Zamora, Gabriel Vitale, anexó un proceso abierto en noviembre de 2012 en la fiscalía dos de Avellaneda, que estaba a cargo del doctor Mario Prieto, donde Florencia Arietto, ex jefa de seguridad del club en la época de Javier Cantero, acusaba a dos personas de ser el nexo de Camioneros con la barra e instaba a investigar si a través de las empresas de estos individuos no se canalizaba el dinero que el gremio aportaría a los violentos.

Florecia Arietto, ex jefa de seguridad del club Independiente
Luis Silvio Carzoglio, juez de Garantias de Avellaneda

 

 

 

 

 

Arieto trabajó junto a un policía de apellido Sosa, quien logró establecer que uno de los palquistas involucrados era Eduardo D’Aquila, alias “Pachi”, un hombre de la barra que viajaba asiduamente al exterior a ver al “Rojo” en compañía de “Bebote” Álvarez y también de Roberto “el Polaco” Petrov, el ex custodio de Moyano. Y que a través de su empresa de GNC tenía un vínculo constante y directo con Camioneros. El otro que identificó fue, según la denuncia de Arietto, a Ariel Alejandro Colucci, que es dueño de una distribuidora de pescado junto con su hermano, Marcelo. Y un teléfono a nombre de este último terminó en manos de un barra, Marcelo Querini, quien manejaba la confitería del estadio en la época en que Andrés Ducatenzeiler presidía la institución y que, según el detalle del juzgado interviniente, tiene profusas llamadas con otros miembros de la barra.

Pero en aquel momento la denuncia no avanzó porque extrañamente, la Bonaerense decidió sacar al policía Sosa de Avellaneda, donde estaba a punto de ascender a subcomisario, para enviarlo a una seccional de Ingeniero Budge. No era muy difícil leer un castigo y una advertencia para todo aquel que se metiera en el tema. Dos mses más tarde, Arietto confirmaría que D’Aquila tenía un vínculo muy directo con Moyano: según su denuncia, fue el propio Hugo quién exigió a Cantero que lo sacara al palquista del derecho de admisión, algo que sucedió y provocó la renuncia de la jefa de seguridad del club.
Estos detalles se suman a los otros elementos denunciados por “Bebote” Álvarez en la búsqueda de establecer nexos entre Camioneros, la barra y el presunto lavado de dinero.