Luego de un tratamiento en simultáneo en ambas Cámaras, legisladores convirtieron en ley el Presupuesto bonaerense para el año próximo, la Ley Impositiva, la autorización para tomar deuda y la reducción del presupuesto de la Legislatura.

En ese marco, el miembro informante del oficialismo repasó las características de la denominada Ley de Leyes y resaltó virtudes como la reducción de la presión tributaria, la reducción del costo fiscal y la incorporación de impuestos nuevos como el que se aplicará a las máquinas tragamonedas.

En ese sentido, el referente de Cambiemos explicó: “Este Presupuesto está formulado en un contexto de crisis del país; lo normal en una crisis es aumentar impuestos y este Presupuesto no lo hace”.

Las bancadas de Unidad Ciudadana y el Frente de Izquierda y de los Trabajadores se pronunciaron en contra de los tres proyectos que inciden en la vida económica de la provincia de Buenos Aires. Acompañaron el endeudamiento y la Ley Impositiva, pero votaron en contra del Presupuesto 2019 con la siguiente aclaración: “En consonancia con nuestros diputados nacionales vamos a votar en contra del Presupuesto porque entendemos que no habla de las necesidades de los bonaerenses”.

Luego de las intervenciones del caso, se llevó a cabo una votación nominal que convirtió en ley -por más de dos tercios- la toma de deuda por parte del Ejecutivo para el año entrante.

La ley de presupuesto 2019 proyecta un total de gastos de $929 mil millones, mientras que los ingresos totales ascienden a $889 mil millones. Prioriza el impulso de la obra pública, que continúa representando el 6% del Presupuesto, y  el fortalecimiento de la inversión social. A su vez, Por tercer año consecutivo se prevé continuar con superávit corriente, que será del 0,2% del Producto Bruto Geográfico (PBG) de la Provincia. Por su parte, el déficit será este año de $40 mil millones, bajando al 0,6% del producto. En una norma aparte también aprobada, se obtuvo autorización para un endeudamiento en los mercados de crédito de $68.500 millones.

En cuanto a la ley impositiva, en línea con el Consenso Fiscal, la Provincia va a continuar disminuyendo impuestos distorsivos, como ingreso brutos, que perjudican la actividad económica y la generación de empleo. Para el año que viene el costo fiscal para la Provincia por la baja de estos impuestos es de 10 mil millones de pesos.