La muerte de Débora Pérez Volpin: tras la autopsia, sospechan de una falla en la endoscopía y apuntan a los médicos

El cuerpo de la periodista tenía “múltiples perforaciones en el estómago y esófago”. Creen que pudo existir mala praxis en La Trinidad. El Sanatorio tendría un CD del estudio, que podría ser clave

Cuando el martes 6 por la tarde Débora Pérez Volpin manifestó sus primeras complicaciones respiratorias, en el quirófano donde le estaban practicando la endoscopía había solo tres personas: la anestesista, el gastroenterólogo que hacía el análisis y un enfermero. Sobre estas personas, esencialmente los médicos, se cierra el círculo dentro del cual la Justicia investiga las responsabilidades por la muerte de la periodista y legisladora.

Según revelaron fuentes del caso , la autopsia no habría determinado problemas en la dosis de la anestesia pero sí “múltiples cortes y perforaciones en el estómago y el esófago” que le provocaron una mediastinitis, que afectó todos los órganos entre el tórax y los pulmones.

Fuentes médicas precisaron a que, a partir del análisis del cadáver el miércoles en la Morgue Judicial, sospechan que habría existido una mala praxis del médico que operó el endoscopio, ya que se cree que éste le perforó el esófago y eso hizo que el mediastino se llenara de aire y el corazón se parara.