La peona del tablero está donde tiene que estar: Mónica Litza al frente de la Secretaría General de la Cámara de Diputados de la Nación

Fue Senadora provincial, Diputada nacional, Concejal en Avellaneda, miembro del Consejo de la Magistratura bonaerense, Directora Nacional del Registro Nacional de Reincidencia.
Es abogada y madre de dos hijos. Está casada con el actual concejal Armando Bertolotto (FdT). Se perfila en sus redes sociales como peronista, de Racing. La música de Mozart a Pink Floyd. Madre de Dragones. Es vecina de Piñeyro, Avellaneda

Pero fundamentalmente, Mónica Litza fue quien dio el primer gesto de unidad en Avellaneda al bajar su postulación a intendenta, y de allí se avanzó en la conformación de una alianza entre el Frente Renovador y Unidad Ciudadana. “En Avellaneda no podemos tomar el riesgo de perder la comuna con Cambiemos. Con la participación de todos y mucha madurez”, señalaba entonces, demostrando una sensatez y humildad política que solamente se observa en los verdaderos militantes y en las grandes personas.

Su lema militante: “Yo soy un peón en el tablero de ajedrez, estaré donde tenga que estar”, es el que la llevó siempre a ocupar espacios de alta responsabilidad:

Como Directora Nacional del Registro Nacional de Reincidencia puso en marcha el Plan Nacional de Descentralización del Registro Nacional de Reincidencia para la optimización del servicio que brinda Reincidencia a través del desarrollo de nuevas tecnologías.

Como Senadora provincial ocupó la Vicepresidencia de la Comisión de Asuntos Constitucionales y Acuerdos y de la Comisión de Reforma Política y Reforma del Estado, titular de la Comisión de Legislación General, de la Comisión de Derechos Humanos y Garantías, entre otras y presentó importantes proyectos.

Como Diputada nacional: integró las comisiones de Ciencia, Tecnología e Innovación productivaLegislación PenalPoblación y Desarrollo HumanoPrevisión y Seguridad Social y Asuntos Constitucionales y presentó importantes proyectos entre los que se destacan  la “Utilización de dispositivo electrónico de rastreo para casos de violencia contra las mujeres” y “Penas para publicaciones pornográficas de menores”.

Y hoy, la peona del tablero está donde tiene que estar: Atacando siempre de frente y no retrocediendo jamás. Nada menos que en el sagrado recinto donde se determinan las leyes más importantes para todos los argentinos.

marta portilla/diario La Calle