Las mujeres salen a enfrentar la crisis con el trueque

Marta Portilla/diario La Calle

A estas mujeres no les basta con raspar la olla ni quedarse sin comer para que sus hijos coman más. Ni privarse de todo, trabajar por horas o vender productos de belleza a domicilio. Nada les basta porque todo eso y mucho más les demanda la pobreza. 

Y al esfuerzo cotidiano para paliar la crisis, les agregaron otra forma de subsistencia: el trueque. Una manera de conseguir lo imprescindible desprendiéndose de lo prescindible, que en muchos casos es lo indispensable.

Y salen a la plaza, a extender sus mantas ofreciendo una mercadería que duele: una campera de invierno, total ahora no hace frío, o un par de sandalias, total ya se va el verano. Gorros de lana, remeras, buzos… Todo es canjeable por un paquete de fideos, dos de harina, tres de azúcar…

Porque en esta ruta dolorosa y desigual por donde camina a pasos agigantados la pobreza, no es casual que sean las mujeres las que le ponen el pecho a las carencias, muchas veces de manera tan brutal, que las enfrenta con la disyuntiva de tener que vender el juguete de un niño por dos paquetes de azúcar. Porque si un día no truecan nada, ese día no se come nada…, y hay que ser muy valiente para convencer a un hijo de que se desprenda de ese juguete con la promesa de que a fin de año comprarán otro, cuando muy dentro suyo, la mujer sabe que la promesa es: “esta noche hay comida en tu plato”.

Las mujeres son, en todo el mundo, las que más sufren la desigualdad y la pobreza. Las crisis afectan siempre en primer lugar a mujeres y niños, pero de eso, ellas saben demasiado y están preparadas para enfrentarlas con las armas que tengan a mano: una de ellas, las ferias de trueque, ese novedoso “invento” nacido en nuestro país en 1994 como una alternativa al sistema económico dominante, pensado como intercambio solidario, sin dinero, en el modo del truque multi reciproco, que hoy recrudece producto del desempleo y sus consecuencias.

Solas o junto a sus compañeros, ellas luchan, trabajan, enfrentan las crisis, sangran y lloran pero nunca se rinden, esperando, tal vez algún día, hacer un trueque con la dignidad.

Ver video producido por Crónica HD #La cara más triste de la crisis: el trueque”