El informe semanal publicado por el Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad Nacional de Avellaneda (UNDAV) reveló que el costo de mantener un vehículo aumentó hasta un 51% en el último año.

El estudio realizado por el equipo de economistas de Economía UNDAV apunta que la devaluación económica que vive Argentina generó en la industria automotriz “un aumento de precios considerable en las unidades que se comercializan en el mercado local” así como también en “todo el conjunto de rubros que hacen al mantenimiento de los vehículos, que siguen verificando importantes correcciones de precios en los últimos meses”.

“En contextos de fatigadas finanzas familiares, estos aumentos no hacen más que carcomer los ingresos excedentes después del consumo de productos y servicios de primera necesidad”, analiza el informe.

En el detalle, se tienen algunos aumentos muy considerables: por caso, el peaje en zonas urbanas llegó a aumentar hasta un 63,5%; mientras que el alza en el combustible fue del 56,9% acumulado anual; y, por debajo de la inflación general, se tienen aumentos en la VTV del 43%; y en el estacionamiento del 37,1%.

Para llevar adelante el relevamiento, se seleccionaron tres tipos de vehículo, de consumo característico en distintos segmentos socioeconómicos: así, en 2018, el aumento anual promedio en el costo de mantener un auto de gama baja fue de 51%, uno de gama media, de 48,6%, mientras que para la gama alta del 47,3%.

“Estas subas, que en promedio superan al aumento del nivel general de precios, son el reflejo de la caída de poder adquisitivo de los salarios”, evalúa el documento universitario.

En promedio, el costo de la canasta automotor se incrementó un 48,6% en el último año y acumula una suba de 224% desde 2016.

El incremento de los costos tiene un correlato directo en lo que son los precios de las unidades 0Km, donde el indicador de precios que elabora el Ministerio de Producción y Trabajo marca una suba del 81,6% en el último año, la cual trepa al 115% para el último bienio y al 185% en relación a diciembre del año 2015.

En este escenario, la industria transita un contexto de merma en su nivel de actividad: caen las exportaciones, la producción consolidó en enero su quinta caída consecutiva, hace 8 meses que bajan los patentamientos y las ventas a concesionarios ya acumulan 9 meses de rojo consecutivo.

Si vamos a los números, el año pasado cerró con una caída en las ventas del año del 10,9%
y 2019 comenzó con una merma de patentamientos superior al 50%.

“El sector automotriz viene siendo uno de los más afectados por la devaluación, los aumentos en los costos productivos, el crédito caro y el achicamiento del mercado interno. El año pasado había comenzado con buenas ventas, pero la crisis cambiaria – inflacionaria planchó los despachos. Las concesionarias en situación de alerta, porque más allá de las ventas, se encuentran presionadas por altos costos operativos y los bajos márgenes de ganancias”, señala el informe de la Universidad Nacional de Avellaneda.

Y remarca: “El combo de incrementos afecta toda una institución de la clase media. El costo del uso y mantenimiento del vehículo propio posterga las decisiones para un cambio de modelo, a la vez que afecta el presupuesto familiar, debiendo resignar otros consumos”.