No me subo ni borracho

El consumo de alcohol en los conductores
¡Qué decir que no se haya dicho sobre manejar bajo la ingesta de alcohol! Todavía mucho. Tratando de no caer en lo que ya se ha escrito en cantidades, pero que cualquier criticón puede decir: -Siguen creciendo las estadísticas que marcan al alcohol como la primera causa de accidentes de tránsito en conductores jóvenes- … Es Cierto. –Mientras se tolere un nivel de 0,5 gramos de alcohol en sangre, seguirán los accidentes-… también Es Cierto. –Si los controles de alcoholemia sólo se realizan los sábados a la noche, estamos mal… Recontra Cierto.
Podríamos, de todas maneras, consensuar en algo: En los últimos años “algo más” se está haciendo en materia de seguridad vial y puntualmente con el consumo de alcohol al volante. “Algo más” como un control de alcoholemia sorpresivo y eficaz, con nulas posibilidades de “zafar” si el resultado es más de 0,5 grs. de alcohol por litro de sangre para conductores de vehículos particulares, 0,2 para motociclistas y 0,0 para choferes profesionales. “Algo más” como campañas publicitarias (son muy pocas y aparecen esporádicamente) dirigidas en su mayoría al público joven con mensajes directos sobre conducir habiendo tomado. “Algo más” como fuertes sanciones a aquellos infractores que hacen que la próxima vez lo piensen dos veces; y “algo más” como la repercusión social negativa que tiene aquel que se vanagloria con haber conducido borracho.

Tocando un punto informativo, hay que decir que inexorablemente, aún en bajas concentraciones (aunque el test de alcoholemia diera 0,1 grs. de alcohol en sangre) la presencia de alcohol disminuye el tiempo de reacción del conductor y disminuye también su capacidad de concentración. No será lo mismo la capacidad de respuesta que tiene el conductor ante cualquier imprevisto en la calle; ni siquiera un imprevisto, puede ser simplemente frenar ante un semáforo en rojo antes de la senda peatonal.
En cuanto al test de alcoholemia y sus resultados tolerables, es de destacar que la reglamentación no es la misma en todo nuestro país. En las provincias de Salta, La Rioja, Entre Ríos, Tucumán, Córdoba, y Neuquén, la normativa indica que sólo se permite conducir con 0,0 grs. de alcohol en sangre. También se observan diferencias con esta regulación en otras regiones y países. En el caso de Latinoamérica podemos citar a Brasil, Uruguay y Paraguay como países donde la concentración de alcohol en sangre debe ser 0,0. En EE.UU y Canadá varía según la región o Estado pudiendo estar entre 0,5 y 0,8 grs. por litro. En Europa podemos citar que Portugal, Alemania, Finlandia, Austria, Bélgica, Italia, Francia y Holanda tienen la misma reglamentación que en Argentina. En cambio otros países europeos tales como Hungría, Rumanía, República Checa, Eslovaquia, Ucrania y Moldavia la concentración es de 0,0 grs. por litro. Ante tanta diferencia normativa cabe entonces preguntarse cuál sería una reglamentación correcta.

La esperanza es ir hacia el 0,0 en todo nuestro país, para todo aquel que conduzca cualquier tipo de rodado, así los verbos: “tomar y manejar” sean imposibles de juntarse en cualquier oración que se precie de tal.
Federico González
Licenciado en Accidentología y Prevención Vial
federicogonzalez1976@hotmail.com