Política cambiaria – Infografía UNDAV

El extra de intereses por un dólar mayor a las proyecciones presupuestarias será de U$S 1.500 millones en los próximos 2 años.
El aumento del tipo de cambio en los dos últimos meses determinó nuevas presiones inflacionarias, además de una creciente inestabilidad que se transmitió a los actores de la economía real cuyas decisiones se ven incididas por el dólar.
RESUMEN EJECUTIVO

• Lejos de ser neutro, en nuestra economía el tipo de cambio es un canal determinante del grado de estabilidad de la economía. Influye sobre factores de largo plazo, como la competitividad externa de determinado sector, como sobre decisiones de corto plazo, por su incidencia sobre costos de producción internos.
• Es por esto que la incertidumbre cambiaria se transmite al resto de la economía. Por caso, buena parte de los listados de precios mayoristas que disponen empresas que comercializan a escala, tuvieron aumentos porcentuales casi asutomáticos en estos meses, y de la misma magnitud del salto en el valor del dólar.
• Claro está que este fenómeno no se neutraliza en el canal mayorista, sino que, con determinado rezago se replica en los precios al consumidor final.
• En un año donde el cumplimiento de la meta de inflación se vuele a presentar como una de las claves del éxito de la política monetaria, su evolución es clave para minimizar el desvío del avance de precios respecto del 15% de objetivo oficial.
• La variación de precios en el primer bimestre, signada por el aumento de tarifas y demás bienes y servicios dolarizados, imprime presión sobre el IPC y la tentación del Banco Central de utilizar el tipo de cambio como nueva ancla inflacinarionaria.
• En este marco, la presente infografía discute sobre el impacto de la devaluación sobre el resto de la economía. En especial, discurrimos sobre sus efectos en precios, tarifas de servicios públicos e incentivos productivos sobre la economía real.
• En primer lugar, desde noviembre de 2017 el tipo de cambio está subiendo por encima de la tasa de inflación, redundando en una devaluación real del peso. En el promedio del trimestre noviembre-febrero se acumula más de un 12,3% de devaluación.
• Este aceleración de la tasa de depreciación del peso argentino se posiciona por sobre la mayoria de los procesos devaluatorios recientes. Por caso, en los últimos quince años, la devaluación actual sólo fue superada por los procesos que se sucedieron a fines de 2015 (+42,9%) y a inicios de 2014 (+25,8%) promedio).
• El principal efecto pernicioso del aumento en el tipo de cambio es su pasaje a precios. Una medida de esto se tiene a partir del segmento “importados” del índice de precios mayoristas, que presenta un aumento del 7% en tan sólo el primer mes del año.
• Lejos de estar controlada, las consecuencias indeseables de la desvalorización monetaria llevaron al gabinete económico a intervenir en su cotización. En lo que va de año, se acumulan ventas por U$S 875 millones entre el BCRA y el Banco Nación.
• Lejos de un funcionamiento libre, desde inicios de 2016 las compras para contener el valor del dólar ya acumulan más de U$S 3.900 millones, esto representa más de un 10% de la variación de reservas del último bienio.
• Así, el aumento del tipo de cambio fue ampliamente superior al esperado un bimestre atrás. En la actualidad, la cotización del dólar supera a la proyección del gabinete económico incluida en el Presupuesto 2018, para el año corriente y también para 2019, donde se esperaba que promedie los $20,4.
• Con todo, el peso extra de los intereses de la deuda por el dólar superior a las proyecciones presupuestarias será de más de U$S 1.500 millones en los próximos dos años.