Opinión

“Presos políticos argentinos son víctimas de la “in-justicia”

Escribe Daniel García *

En Argentina hay a quienes no se les ha respetado el debido proceso legal y se ha violado su derecho a defenderse
“La justicia argentina ha sido selectiva en su forma de actuar frente a los casos de prisiones que son de público conocimiento”.
En Argentina hay actualmente presos y presas políticos a quienes, no se les ha respetado el debido proceso legal, no se les ha concedido la presunción de inocencia y se les ha violado su derecho a defenderse.
Estos condenados políticos, primero mediáticamente, no han sido juzgados de manera imparcial y se ha presumido su culpabilidad como una cuestión de Estado. Ellos y Ellas, antes de ser apresados y procesados, ya estaban condenados por decisión política, con el aval de las corporaciones mediáticas sostenedoras del régimen persecutorio.
Se ha participado de un mecanismo de aplicación de exceso de prisión preventiva: una medida cautelar que obliga al imputado a ingresar en prisión, durante la investigación y hasta la celebración del juicio, afectando su derecho de libertad personal durante un prolongado.
Dichos procedimientos contrarían el principio del estado de inocencia, penando al acusado antes de demostrar su supuesta culpabilidad, siendo además imposible de reparar los daños que se le cause si es declarado inocente. Ya sean años a su reputación, (salud como ha quedado demostrado), vida laboral o privada.
“Aun cuando la libertad durante el proceso es la regla y siendo la prisión preventiva la excepción, el Estado mantiene en prisión a las víctimas por plazos superiores a los establecidos por la propia legislación y convenciones internacionales y bajo condiciones ultrajantes”

La justicia argentina jugando con pestilentes ficciones legales ha tirado por la borda el principio de debido proceso de la ley penal, amparado por el derecho convencional y la Constitución Nacional.
Una justicia que actúa en forma parcial, con ánimo persecutorio, donde las víctimas se encuentran en procesos que nunca terminan, y por la modalidad no pueden acceder al derecho a no ser sometidos a la prisión preventiva prevista en la legislación interna. Las víctimas están en una eterna prisión preventiva
En términos firmes y precisos, por quienes tienen por mandato la obligación de hacer cumplir los pactos internacionales como corresponde, es imperioso manifestarse por el respeto al debido proceso en juicio, y a abandonar la práctica parcial y abusiva de las prisiones preventivas, que han sido utilizadas como botines de guerra política.
En el perfeccionamiento del sistema democrático y de todas sus instituciones, propugnamos por la libertad de los presos políticos, hechos que hubiéramos creído desterrados de nuestra historia reciente.

* Defensor del Pueblo de Avellaneda

Avellaneda, febrero del 2020