Un lobo disfrazado de cordero: comunicado sobre las medidas anunciadas por el presidente Mauricio Macri

Las medidas anunciadas por el presidente de la Nación, Mauricio Macri, para “aliviar” el impacto de la corrida cambiaria y revertir la imagen del mandatario de cara a las elecciones generales son el maquillaje circunstancial de un modelo de ajuste y especulación que desde el 10 de diciembre de 2015 destruyó el entramado productivo nacional: un lobo disfrazado de cordero que hoy intenta frenar la hemorragia que sufren las pymes, cooperativas, pequeños productores rurales y el amplio abanico que supone la producción y el trabajo, después de que hayan sido sus propias políticas económicas las que provocaron la herida.
El anuncio en cuestión no apunta a atender problemáticas estructurales para recomponer el poder adquisitivo de los trabajadores, ni mucho menos a estabilizar la situación cambiaria y financiera: su impacto corre por detrás de la evolución de los precios, producto de la devaluación que el propio Gobierno avaló el lunes, con la pasividad del Banco Central.
En un contexto donde advertimos que el uso de la capacidad instalada en las fábricas acumula 14 meses seguidos de caída, las medidas que se adoptarán continúan siendo insuficientes para restituir la confianza, con el agravante de que vienen acompañadas por un pedido de disculpas de un mandatario que se contradice en menos de 48 hs.
En este marco, el Gobierno intenta abrir una ventana para dar respiro a la economía, sin entender que está en medio de un derrumbe, donde incluso las propias medidas que anunció se devaluaron finalizado el comunicado.
Es oportuno que Macri haya reconocido que “llegar a fin de mes se convirtió en una tarea imposible” como consecuencia de sus políticas económicas, aunque llega tarde un presidente que durante tres años y medio no ha sido más que un comentarista de la realidad.
Un parche que llega a destiempo a la destrucción del mercado interno promovida deliberada y sistemáticamente, con todas y cada una de las medidas implementadas desde que asumió Cambiemos.
Macri, el mismo que hoy encabeza este anuncio, es el que puso al entramado productivo argentino en una situación crítica: guionado y con telepronter para evitar que se salga de libreto otra vez, sigue atando con alambre una economía en crisis para garantizar el endeudamiento y la fuga de capitales, en lugar de impulsar reformas estructurales que destierren la especulación.
Hoy vimos otra evidencia más del desinterés del Gobierno por un modelo de producción, consumo y redistribución del ingreso, en donde todos los argentinos puedan desarrollarse.